martes, 26 de mayo de 2009

Despotrico a gusto, despotrico contento: El Rocío

¿Qué mejor ocasión para empezar a despotricar? Ya de entrada aviso que no soy un apasionado peregrino.

Os aseguro que ni me fijaría de no sentirme perjudicado, bueno, quizás si le haría algún comentario a mi novia del estilo: ¿quién les habrá abierto la jaula?

Pero el hecho es que estoy cabreado, ¿por qué tengo que aguantar media hora de atascos?, ¿qué hace una horda de pagados-por-todos-policías pastoreándolos?, ¿por qué no ponen a prueba su indudable inteligencia colectiva y buscan una alternativa?

Será que, a los pobres infelices, les llena de orgullo sentirse observados por el mayor número de perjudicados posibles. Se me viene a la cabeza la palabra gregarismo, bien ejemplificada en Sevilla. ¡Qué curioso! ¡También me suenan memez y catetos!

Lo que más me cabrea es la certeza de que aquí todo vale si es por no trabajar y por una buena "tajá".

Ruegos, insultos y preguntas serán agradecidos.

Hoy nace Despotrica a gusto, despotrica contento.

Despotricar:
  • Hablar sin consideración ni reparo, generalmente criticando a los demás. (RAE)
  • Decir toda clase de barbaridades contra alguien o algo. (Diccionario online de El País)
  • Criticar algo sin consideración ni reparo. (Diccionario online de El Mundo)
Hoy, 26 de mayo de 2009, de lo que debería haber sido un tranquilo viaje en coche, nace Despotrica a gusto, despotrica contento.

Pensado para la libre difusión de ideas y cabreos y basado en tres pilares: la inquietud intelectual, el escándalo ético y, fundamental, la corrección en la palabra escrita.

Os animo a desahogaros despotricando conmigo.